Alianza Lima: Formar parte de Alianza Lima a los 15 años de edad, fue una experiencia transformadora en mi carrera deportiva. No es solo vestir una camiseta o representar a un club; es asumir una responsabilidad de una organización de llena gloria deportiva.
Ser aliancista es sentir el peso y el honor de una tradición que vive en cada punto que se juega, es un acto de identidad, un compromiso de amor profundo por una institución con mas de 100 años de historia.

   

Mi Historia con Alianza Lima

Mi llegada al Club Alianza Lima fue el resultado de un largo camino lleno de esfuerzo, dedicación y logros deportivos. Todo comenzó en el Club Kazoku, donde tuve la oportunidad de jugar en la categoría de menores, juvenil y mayores, un desafío que me permitió enfrentarme a competidoras con mucha experiencia. Fue allí donde comencé a destacar, logrando varios títulos que marcarían un antes y un después en mi carrera.

Fui Campeona Nacional de Clubes Campeones, Campeona de Intermedia, Campeona Regional, Campeona de la Liga de Lima, Subcampeona Torneo Akira Kato, títulos ganados en la categoría mayores con solo 15 años de edad, además Campeona de la Liga de Surco, entre otros. Estos éxitos no solo me dieron confianza, sino que también atrajeron la atención de clubes importantes, entre ellos Alianza Lima.

La combinación de mi trabajo arduo y mis victorias me permitió cumplir un sueño, ser fichada por Alianza Lima. Mi paso a este club fue un logro alcanzado por mérito propio, un reconocimiento a mi esfuerzo y a las horas de entrenamiento que había dedicado a perfeccionar mi juego. Fue el resultado de toda la disciplina, la pasión por el voleibol y mis objetivos claros que me había trazado.

Una de las etapas más enriquecedoras de mi carrera fue cuando me uní a la categoría juvenil de Alianza Lima, donde tuve el honor de ser dirigida por Rafael Petry, un entrenador excepcional que aportó una visión técnica y táctica clave para mi desarrollo deportivo. Su experiencia me permitió crecer aún más como jugadora, entender el juego de una manera más profunda y, sobre todo, valorar el trabajo en equipo y la resiliencia dentro y fuera de la cancha.

Logros Deportivos

En mi trayectoria deportiva a pesar de mi corta edad, conseguí varios campeonatos importantes desde mis inicios en el voleibol de alta competencia. Méritos logrados sudando la camiseta y defendiendo los colores de los equipos que me toco representar. Estas vivencias son el resultado de un camino de esfuerzo, disciplina y sacrificio que lo inicie a los 10 años de edad, cuando empecé a jugar voleibol competitivo. A continuación algunos méritos y títulos ganados en mi corta carrera deportiva que son sinónimo de sueños y objetivos logrados: Selección de Talentos Perú 2032, Preselección Peruana, Selección de Lima, LNSV 2019 – 2025, Torneo AAU National Champion de EE.UU. Títulos: Campeona Nacional de Clubes Campeones, Campeona de Intermedia, Campeona Regional, Campeona de la Liga de Lima, Subcampeona Akira Kato, títulos ganados en la categoría mayores con solo 15 años de edad y Campeona de la Liga de Surco. Además nominada como: Deportista Destacada Nacional, por la FPV.

Liga de Surco 2023

Categoría Menores: Tuve la oportunidad de vivir una de las experiencias más importantes de mi formación deportiva al representar a Alianza Lima en la Liga de Surco, en la categoría Menores. Desde el primer entrenamiento supe que sería un reto exigente, pero también una oportunidad para demostrarme de qué era capaz. A lo largo del torneo fui creciendo no solo como jugadora, sino también como persona. Cada partido me enseñó algo nuevo: a confiar más en mi juego, a mantener la calma en los momentos difíciles y sobre todo, a valorar el esfuerzo colectivo. Compartir la cancha con mis compañeras fue una experiencia única; juntas nos apoyamos, nos exigimos y celebramos cada punto como si fuera decisivo.

Gracias al trabajo del equipo y al compromiso que demostramos en cada encuentro, logramos alcanzar el Subcampeonato. Aunque quedarnos tan cerca del título fue intenso, para mí significó un logro enorme y una motivación para seguir entrenando y mejorando. Ese torneo reafirmó mi pasión por el voleibol y me recordó por qué amo este deporte.

Hoy, mirando atrás, siento orgullo por lo que conseguimos y por todo lo que aprendí en esa temporada. Fue un paso importante en mi camino como voleibolista, y una experiencia que siempre llevaré conmigo.

Categoría Juvenil: Participar en la Liga de Surco con la camiseta de Alianza Lima, en la categoría juvenil de voleibol con solo 16 años de edad, ha sido una de las experiencias más intensas y formativas de mi carrera deportiva. A esa edad, cada entrenamiento era un desafío y una oportunidad para demostrarme que podía competir al nivel de las mejores jugadoras del torneo. Bajo la dirección técnica del profesor Rafael Petry, aprendí a entender el voleibol desde una perspectiva más profesional. Sus indicaciones, su exigencia y su confianza en mí fueron claves para que pudiera crecer no solo como jugadora, sino también como persona. Me enseñó a mantener la concentración en los momentos difíciles, a celebrar cada punto y a valorar el esfuerzo colectivo por encima del individual.

El camino no fue sencillo, hubo jornadas largas, partidos duros y momentos en los que el cansancio parecía ganarnos. Pero cada obstáculo reforzó nuestra unión como equipo. Al final del torneo quedamos Sub Campeón igual sentí una mezcla profunda de orgullo por que dimos todo en el campo de juego. Tal vez no levantamos el trofeo mayor, pero conquistamos algo igual de importante: la certeza de que éramos un grupo capaz de competir con garra, disciplina y corazón.

Mirando atrás, esa Liga de Surco marcó un antes y un después en mi trayectoria. Me demostró que, con pasión y trabajo constante, incluso una jugadora de 16 años puede estar a la altura del reto. Y, sobre todo, me dejó recuerdos y aprendizajes que seguirán conmigo siempre.

Liga Nacional Superior de Voleibol

En la LNSV, tuve la oportunidad de jugar en las categorías Menores y Juvenil, dos divisiones donde los desafíos eran aún mayores. Cada partido en esta liga era una batalla por demostrar que no solo pertenecía al club, sino también a la élite del voleibol peruano. La LNSV no solo me permitió enfrentarme a equipos de gran calidad, sino que también me dio una experiencia invaluable, aprendiendo a competir en niveles alta exigencia competitiva.

Además de la LNSV, mi paso por la Liga de Surco fue otra de las experiencias que marcó mi trayectoria. En esta liga, pude seguir creciendo, enfrentándome a jugadoras con un estilo de juego muy técnico y competitivo. Cada torneo me impulsaba a perfeccionar mis habilidades, mantener la calma bajo presión y a ser más estratégica en cada acción en la cancha. La Liga de Surco no solo fue una oportunidad para poner a prueba mi juego, sino también para entender mejor los diferentes enfoques que existían en el voleibol a nivel competitivo.

Mi pasión por el voleibol también me llevó a participar en diversos torneos no federados, donde se presentaron nuevos retos. Estos torneos me permitieron medir mi nivel frente a jugadoras con distintas formas de jugar y estilos, lo que me ayudó a adaptarme y aprender de cada situación. En cada uno de esos eventos, mi motivación creció, ya que me di cuenta de lo importante que es ser constante y seguir entrenando con la misma intensidad, independientemente de las circunstancias del torneo.

Cada una de estas experiencias desde la LNSV, Liga de Surco y los torneos no federados ha sido fundamental en mi formación como jugadora. No solo me permitió competir con algunas de las mejores jugadoras del país, sino que también me dio la oportunidad de fortalecer mi carácter y mis habilidades dentro de la cancha. Gracias a cada uno de estos momentos, pude consolidar una mentalidad ganadora, aprender de mis errores y disfrutar del proceso de mejora constante.

Sin duda, mi participación en la LNSV, Liga de Surco y los torneos no federados ha sido crucial para el desarrollo de mi carrera. Fue allí donde pude poner a prueba mis límites, trabajar en equipo, y ver de primera mano lo que significa competir en el más alto nivel del voleibol.

Crecimiento Deportivo

Mi carrera en el voleibol ha sido una constante búsqueda de superación y aprendizaje. Después de mis éxitos con el Club Kazoku, decidí dar un paso más grande al integrarme a Alianza Lima, donde pude enfrentarme a nuevos desafíos que pusieron a prueba todo lo que había aprendido hasta ese momento. Fue en este club donde comencé a entender la exigencia de una institución tan grande para conseguir los resultados, no bastaba jugar finales sino ganar campeonatos. 

Mi paso por Alianza Lima fue fundamental para mi crecimiento, tanto personal como profesional. La competencia, la calidad de los entrenamientos y el ambiente que se respiraba en el club me hicieron entender lo que significa estar en el más alto nivel de un club como Alianza Lima lleno historia en el voleibol peruano. Cada práctica y cada partido fueron una oportunidad para seguir puliendo mis habilidades y para demostrar que podía llegar aún más lejos.

Hoy, miro atrás y agradezco cada paso dado en ese camino. Mi tiempo en Alianza Lima fue algo maravilloso, fue una etapa clave que formó la base de lo que soy hoy como voleibolista. Me siento orgullosa de haber sido parte de un club con tanta historia y tradición, y de haber tenido la oportunidad de competir con algunas de las mejores jugadoras del país.

Rafael Petry: Gran profesional internacional quien me brindó la oportunidad de formar parte de la categoría juvenil de Alianza Lima con apenas 16 años de edad. Profesor con gran capacidad de manejo grupal, influyente en mi rendimiento deportivo, transmitiéndome seguridad dentro y fuera de un campo de juego. Líder y estratega enfocado en lograr los objetivos. Coach exitoso con gran trayectoria en Colombia, España, Portugal, República Checa, México y recientemente campeón con Alianza Lima. Temporada 2023/2024. Actualmente técnico del Ganja VC de Azerbaijan.

Noche Blanquiazul 2023

La Noche Blanquiazul se realizo en noviembre del año 2023 en el coliseo Eduardo Dibós. Fue una experiencia inolvidable que quedo marcado para siempre en mi memoria. Desde el momento  que ingrese al coliseo, sentí cómo la atmósfera se llenaba de emoción, orgullo y esa pasión única que solo quienes llevamos los colores blanquiazules en el corazón podemos entender. El ambiente estaba cargado de música, luces y sonrisas; se respiraba un sentimiento de unidad que me erizó la piel.

Ver desfilar las diferentes categorías entre ellas menores, juvenil y al primer equipo de vóleibol femenino de Alianza Lima, me conmovió profundamente. Cada deportista llevaba en los ojos la ilusión de representar a Alianza Lima, y en sus pasos se notaba la emoción y el amor por la camiseta. 

Cuando llegó el turno del primer equipo de vóleibol femenino, la emoción subió aún más. Las jugadoras, seguras y orgullosas, irradiaban fuerza y compromiso. Sentí una mezcla de admiración y gratitud al verlas, sabiendo que son ellas las que hoy sostienen el legado íntimo dentro del vóleibol y lo llevan cada vez más alto.

En varios momentos de la noche me quedé simplemente observando, tratando de guardar cada detalle en la memoria: los aplausos, los cánticos, la energía del público, la complicidad entre las jugadoras… Todo estaba lleno de vida. Fue una celebración que no solo presentó equipos, sino que reafirmó lo que significa ser parte de esta gran familia aliancista.

Salí del coliseo con el corazón hinchado de orgullo y la certeza absoluta de que había vivido algo especial. La Noche Blanquiazul 2023 no fue solo un evento; fue un recordatorio de por qué Alianza Lima es sentimiento puro, historia viva y una pasión que me acompañará siempre.